Que alcancemos un Plan Nacional de Desarrollo es, sin lugar a dudas, la tarea más importante de 2007. Los excedentes que se generarán del Canal son el vehículo para sacar al país de la pobreza y enrumbarlo al desarrollo. Por ello, el anuncio de los partidos de oposición de retirarse, alegando que “no hay voluntad política [por parte del gobierno] para llegar a acuerdos y respetarlos...”, es preocupante. Quizás tengan razón, pero hasta ahora eso no es más que una conjetura, que puede estar bien fundamentada, pero conjetura al fin y al cabo. Es ineludible su responsabilidad de estar presentes y participar. Tienen que hacerlo en la mesa del diálogo, como protagonistas junto al resto de la sociedad organizada. En cuanto al gobierno, su seriedad está en entredicho. Si en verdad pretende que los panameños estén representados en esta iniciativa, más vale que lo demuestre con algo más que promesas y acepte ser un participante más y no su rector. El progreso del país está por encima de los períodos presidenciales y la sociedad civil y política tiene el derecho y la obligación de participar. Si los políticos son incapaces de ver este hecho, estaremos condenados al eterno subdesarrollo.
Hoy por Hoy 2007/01/14
14 ene 2007 - 05:00 AM