No se necesita ser un genio, ni buscar expertos extranjeros: solo basta salir a una avenida de la ciudad y apreciar lo evidente. En menos de 10 minutos, cualquier panameño detectará media docena de vehículos que, a simple vista, circulan sin cumplir con los requisitos mínimos de operación. ¿Qué taller le otorgó el revisado? Señor director de Tránsito, simplemente detenga a la primera docena de vehículos, sáquela de circulación y cancele a los respectivos talleres la facultad de otorgar revisados.
Hágalo por un mes y usted verá cómo se despejan las calles de chatarra, se salvan vidas y disminuye la contaminación. Constatará también que no es preciso modificar reglamentos, ni acudir a los extranjeros.
Hay que hacer cumplir la ley existente, incluyendo también la obligación de todo conductor de asegurarse por los daños que pueda ocasionar a terceros. Eliminando el parque de chatarras, se solucionará también una de las grandes reservas que las aseguradoras tienen a la hora de asumir el riesgo por dichos vehículos.