El blablá se cobra vidas. Eso es lo que está pasando en San Felipe. Hace algunos meses escuchamos a Balbina Herrera, la mediática ministra de Vivienda, a Reinier Rodríguez, del Inac, y a Ariel Espino, de la Oficina del Casco Antiguo, amenazar a aquellos propietarios de inmuebles que estaban especulando sin invertir un dólar en su restauración o mantenimiento. Hubo alharaca, reuniones y emplazamientos. Por supuesto, no pasó nada. Como no va a pasar ahora que han muerto tres personas por el desprendimiento de un alero en un edificio demasiado viejo para aguantar, sin inversión de sus propietarios y con el cómplice silencio de las autoridades locales. Además, el edificio funcionaba como albergue turístico. ¿Dónde quedaron todas las demás autoridades, aquéllas que inundan a los empresario honestos de este país en un mar burocrático y los acosan con inspecciones superficiales, pero miran hacia el otro lado por las influencias de los amigos o la convicción de las propinas? Los muertos han sido inocentes transeúntes, pero han podido ser más, siendo un supuesto hostal. ¿Y los permisos del Ipat? ¿Ingeniería Municipal y los bomberos? Ahora todos corren para anunciar multas e inspecciones. La curita para un drama anunciado.
Hoy por Hoy 2007/02/27
27 feb 2007 - 05:00 AM