Hoy una gran mayoría de panameños celebra el Domingo de Pascua y, entre ritos y rezos, se termina la Semana Mayor, de la muerte y pasión de Cristo para dar paso a su grandiosa Resurrección. Este período de cavilación y recogimiento bien puede servir –incluso para los no tan creyentes– para hacer un alto y poner las prioridades en orden. Un orden que permita traer paz, seguridad y, principalmente, mejores días a todos los habitantes de este gran país. Un crecimiento económico que se transfiera a más panameños y que no termine en el bolsillo de unos cuantos allegados al poder. Bienestar bajo un techo digno, con un salario que permita el sustento decoroso. Y una educación de calidad, en infraestructuras adecuadas y con los equipos pertinentes. Si bien parecen quimeras, son metas alcanzables en la medida que todos –sociedad y Gobierno– trabajemos hacia el verdadero adecentamiento de nuestras instituciones, empezando por el Órgano Judicial, tan señalado por la ciudadanía, que impide que el resto de las entidades funcione con buen pie. Un gran domingo de reflexiones y tal vez, mejores acciones mañana.
Hoy por Hoy 2007/04/08
08 abr 2007 - 05:00 AM