Frente a las especulaciones y el juega vivo, el único antídoto efectivo es la transparencia y la prontitud en suministrar la información. Tras siete meses de aprobado el proyecto de ampliación del Canal de Panamá, dos informes han sido entregados por la ACP para conocimiento cabal de la ciudadanía.
En adición, siete destacados representantes de la sociedad civil participan activamente del proceso fiscalizador, contribuyendo a afianzar el clima de certeza, honestidad y rigurosidad en los planes y proyectos que forman la mega obra canalera. Así, el TPC venidero con Estados Unidos se torna un efectivo trampolín para catapultar la inversión extranjera sin reparos ni cortapisas en cuanto a arreglos por debajo de la mesa.
Esa actitud y esa confianza debería ser el norte para el resto de las instituciones estatales, de manera que no solo los visitantes, sino los locales, sientan que las reglas son claras, y más aún, que son las mismas para todos, sin influencia política, padrinazgos ni lazos familiares.