Una vez más, los indicadores económicos revelan un progreso sostenido. El primer semestre tuvo un crecimiento del 9.6%, que es más del registrado el año pasado en el mismo período. Es evidente que los engranajes económicos parecen bien aceitados y el clima de inversiones está en uno de sus mejores momentos. Panamá se encuentra cerca de sus más altas metas y con posibilidades reales de superarlas. El sector privado se lleva gran parte del mérito, pues es su ejecutor; y el Gobierno tiene otro tanto, pues, además de gestor, también es su facilitador. En fin, el escenario es envidiable para muchos países de la región que se preguntan cuál es el secreto de Panamá. Aún así, tenemos deficiencias que requieren atención y no dársela es negar su existencia. El futuro le sonríe a Panamá y es importante que esa sonrisa sea contagiosa. Nuestro crecimiento debe ir acompañado de justicia social para cerrar la gran brecha entre los que todo lo tienen y los que todo le falta, lo cual significa sacrificios para que todos –y no solo algunos– puedan ser parte de esta bonanza.
Hoy por Hoy 2007/09/16
16 sep 2007 - 05:00 AM