En el corto recorrido por el calendario que lleva este año, la ciudadanía empieza nuevamente a ser víctima de los cierres de calle por parte de personas que, aunque tengan reclamaciones legítimas, no tienen derecho a afectar a terceros. Todos los que residimos en este país tenemos derecho al libre tránsito, y el Estado está obligado a garantizarlo.
¿A dónde ha quedado la rápida y firme actuación prometida por el Ministro de Gobierno y Justicia? Pues, parece que el nuevo año lo ha hecho relajarse. Y lo peor es que mientras algunos han estado cerrando las vías, otros grupos amenazan con hacer lo propio en los próximos días.
Como si no fuera suficiente el embotellamiento que ya existe en el sistema vial de la ciudad de Panamá, a las autoridades no parece importarles mucho que los habitantes de la metrópolis sigamos secuestrados por todo aquel que decida practicar lo que se ha convertido en el método de protesta por excelencia en nuestro país.
¡Pongan orden!