El tema de la inseguridad ciudadana parece que terminará en manos de una o más bien de otra comisión, tal como ha sido la costumbre del gobierno a la hora de proponerse y ejecutar metas. Ayer, el presidente Torrijos se reunió con importantes figuras de su gobierno y de la Corte Suprema de Justicia para concluir que hay que hacer más efectivo, eficiente y rápido el trabajo de seguridad ciudadana.
¿Hará falta una cumbre para semejante razonamiento? El problema no es nada nuevo, los medios reportan diariamente asesinatos y ejecuciones, y la violencia muestra un inusual recrudecimiento en los últimos años.
Entonces, resulta paradójico que nuestras autoridades se reúnan para reconocer que tenemos una situación crítica, cuando eso es más que evidente. Y aunque ya perdimos la cuenta del número de planes de seguridad que se han anunciado como panacea para frenar la violencia y el crimen, albergamos esperanzas de que se instauren remedios contundentes, antes de que una estampida haga imperar la ley del más fuerte.