Sucedió lo que se temía. El Órgano Ejecutivo aprobó el decreto ley que regirá la nueva política migratoria. Sin embargo, hay grupos que se sienten excluidos de las consultas a las que supuestamente llamarían para discutir las sugerencias al proyecto.
En vez de eso, el Gabinete prefirió ignorar las opiniones y pasó directamente a su aprobación. Es por eso que este tipo de consultas debe ser en el seno de la Asamblea Nacional, donde los que se sienten afectados pueden exponer sus preocupaciones y objeciones. El Gobierno debe entender, de una buena vez por todas, que los madrugonazos le restan legitimidad a las leyes y esta, en particular, es de mucha importancia para el país, por lo que resulta incomprensible la actuación del Gabinete.
Con justa razón algunos grupos pedirán que este decreto ley sea vetado. Pero esa posibilidad es remota, dado que tendrían que hacerlo los que lo aprobaron. Las esperanzas de modificar la nueva legislación, parecen ser las mismas que hay de que desaparezcan estos madrugonazos.