Es difícil imaginar que las esporádicas “auditorías” que hace la Autoridad de Tránsito sirvan para adecentar el servicio de transporte público. Más bien es un placebo que responde a accidentes recientes causados por las terroríficas regatas de la muerte, que bien pudieran evitarse si las autoridades simplemente hicieran cumplir la ley. Todos esperamos que lo que vaya a decir el Presidente de la República sobre este tema sea algo más que un anuncio de otro anuncio, y que de una buena vez asuma su responsabilidad en el tema del transporte público. “A partir del 1 de septiembre de 2004 daremos solución a los problemas del transporte público con la participación de transportistas, usuarios y demás sectores involucrados. Se tomarán las medidas administrativas, financieras, operativas, legislativas e institucionales requeridas para garantizar a la población urbana un servicio económico, eficiente, rápido, digno, confortable y seguro”. Esa fue su promesa de campaña. Ahora, señor Presidente, cumpla.
Hoy por Hoy 2008/03/25
25 mar 2008 - 05:00 AM