Hay temas que por repetitivos parecen normales. Así es cuando hablamos del inicio del año lectivo en las escuelas oficiales del país. Como panameños lesiona nuestra sensibilidad la desidia con que cada año –administración tras administración, ministro tras ministro– se maneja el mantenimiento a las aulas públicas. Las clases comenzaron hace tres semanas, y aún hay importantes centros educativos que no han podido despegar en la faena. Este solo hecho ya está comprometiendo el primer bimestre escolar. Luego nos preguntamos qué podemos hacer para estrechar la brecha entre los que más tienen y a quienes todo les falta. Pero si como sociedad nos conformamos con cualquier excusa baladí lanzada a destiempo para justificar una incompetencia, no podemos luego rasgarnos las vestiduras al no conseguir recurso humano calificado o técnicamente entrenado. Las carencias vienen de raíz y están frente a nuestros ojos. El futuro es hoy, los estudiantes están siendo afectados ahora. Cuánto tendremos que esperar para ver al Gobierno pedir cuentas por tanta deficiencia.
Hoy por Hoy 2008/03/26
26 mar 2008 - 05:00 AM