Después de más de ocho años al frente del municipio capital, el alcalde Navarro no ha sido capaz de resolver el problema de la disposición de los desechos urbanos. Patacón se ha convertido en una bomba de tiempo y amenaza con seguir contaminando el ambiente.
Este atentado a la salud pública puede evitarse con algo de empeño y un adecuado programa de reciclaje. ¿No eran acaso esas sus credenciales como ambientalista? Por eso, más allá de absurdas acusaciones a terceros, el señor alcalde debería asumir la responsabilidad por el tiempo perdido.
La sociedad reclama resultados, y dirigentes con verdadera conciencia ecológica, no mera propaganda politiquera. Su carta de presentación es lo que ha hecho, y lo que dejó de hacer al final de una década en la alcaldía. Ahora que aspira a ser Presidente de Panamá, sería bueno que comience por mostrar sus competencias frente a las necesidades básicas de su comuna, y la basura es una de ellas.