Los niños constituyen uno de los grupos más vulnerables de la población del país, y los esfuerzos por garantizarles sus derechos son, desde todo punto de vista, encomiables y dignos de imitación.
El Hospital del Niño cumple cabalmente su misión de ofrecer atención general y especializada para nuestros hijos, pero en especial para aquéllos que, por razones económicas, se ven limitados de recibir servicios privados de salud. Cada año, miles de niños, infantes y jóvenes adolescentes pasan por las salas de esta institución, que se ha ganado el respeto no solo de los nacionales, sino de extranjeros que han visto en ella modelos ejemplarizantes.
El Hospital del Niño, al cumplir 50 años de vida, requiere de mayor espacio, necesita ampliar sus servicios médicos y facilitar la habitación de pacientes y familiares. Las autoridades y los ciudadanos somos responsables de que nuestros niños reciban la mejor de las atenciones y así hay que entenderlo. Ayudar a que se cumplan esta metas es la forma en que retribuiremos la atención recibida.