Un concejal en el distrito de Panamá cobra 600 dólares cada vez que asiste a una reunión del Consejo Municipal. Visto así, pareciera una cifra irrelevante y fría.
Pero, comparada con el tiempo que dura cada sesión, se convierte en escandalosa. Las últimas citas del Concejo han durado apenas 30 minutos, por lo que los ciudadanos le pagamos en dieta a cada concejal la astronómica suma de 20 dólares el minuto por reunión.
Lo peor de todo es que, en no pocos casos, esas sesiones son improductivas. Los capitalinos no vemos resultados concretos de la labor municipal y, para colmo, los ediles se la pasan en permanente campaña pues la gran mayoría aspira a otros cinco años o a dar el gran salto hacia una curul en la Asamblea Nacional, coronando su sueño con 10 mil dólares que recibirían en salarios y otras entradas.
Patético ha sido su desempeño, y si calculamos que pagamos el minuto de trabajo a 20 dólares, su salario sería de 10 mil dólares diarios. ¡Simplemente, un descaro!