Martín Torrijos, siempre presto a tomar un avión, lleva más de cuatro años afirmando que sus salidas buscan ampliar los horizontes comerciales del país. Es el momento, señor Presidente, de que se monte en un avión con su Canciller y vayan a Bruselas a ver si hay algo que se puede hacer por el país ante la monumental muestra de incompetencia de su gobierno.
El viaje no tendrá el glamour de las cenas reales o fotos con princesas en el ¡Hola!, ni las divertidas escapadas a estadios a ver partidos de fútbol, pero es vital para los hombres del campo panameño que han sudado por décadas para exportar a Europa productos de calidad. Presidente, usted que no escatima tiempo ni recursos para viajar a New York a repetir discursos huecos todos los años ante salas desiertas y a cuanta reunión de mandatarios hay, bien puede tratar al menos de hacer el esfuerzo por cubrir la haraganería de su equipo, antes de echar mano de los fondos públicos y despilfarrar 200 millones más en subsidios.
De paso, ¿destituirá a alguien por semejante pigricia?