El gobierno, una vez más, echa mano de la propaganda pagada para tergiversar los hechos. En esta particular ocasión, pretende hacernos creer que ha sido enmendado aquel célebre “descuido” ante la Unión Europea y, para colmo, venderlo como un triunfo diplomático. La realidad es otra y deja al descubierto la publicidad engañosa del Presidente y su canciller. Ni logramos acortar el tiempo de exclusión ni logramos ayuda, como asegura el gobierno.
Los panameños seguiremos costeando la negligencia con 27 millones de dólares en subsidios al sector agroexportador y el gobierno sigue encubriendo a los funcionarios que cometieron el error. Esta administración quiso hacernos ver que sus negociaciones habían sido un gran éxito, cuando la realidad es que no recibimos nada que no tuviéramos antes de empezar las conversaciones. Conviene recordarle al Gobierno que su error es irremediable y que todos los panameños –menos los responsables– pagaremos el alto precio de esta negligencia inexcusable. No hace falta que nos mientan y además insulten nuestra inteligencia.