Varios países de la región –incluidos México y Estados Unidos– enfrentan los primeros casos de lo que puede ser una pandemia causada por un mortal brote de influenza porcina. No solo por la proximidad que Panamá tiene con esta parte del norte de América, sino porque existe un tránsito fluido de pasajeros en ambos sentidos es que el asunto es grave para Panamá y, ciertamente lo es para el resto de los países de la región. La clave para enfrentar esta emergencia de salud radica en la información, que debe ser clara, precisa y, en especial, oportuna.
Los panameños no estamos acostumbrados a este tipo de emergencias, por lo que se hace necesario crear rápidamente una cultura que nos obligue a buscar información y a cumplir con las recomendaciones que nos hagan los especialistas en salubridad. Por otra parte, se requiere de una disciplina por parte de nuestras autoridades, que deben hablarnos con la veracidad que una situación grave exige, sin ocultar información ni dilatar su divulgación. Dependeremos en gran medida de los programas de emergencia de los que disponga el sector Salud para afrontar este tipo de crisis.