De la boca del propio presidente de la Corte Suprema de Justicia hemos escuchado la amarga confirmación de que existe corrupción en el Órgano Judicial, y que se han descubierto jueces que han cometido irregularidades gravísimas en el ejercicio del cargo. Los panameños hemos venido denunciando esta podredumbre y sufriendo los embates de una justicia selectiva desde hace muchos años, por ello, es relevante que lo reconozca el máximo representante del Órgano Judicial.
Hasta ahora, el clamor de la sociedad para que las autoridades pusieran un freno a esa corrupción no había pasado de ser un grito mudo, pero por fin la Corte ha permitido que se suspenda a un juez por el tiempo que dure una investigación en su contra, como medida preventiva frente a una violación grave y manifiesta. ¡Enhorabuena! No podemos menos que apoyar esa acción, pues hasta ahora todos los actores se han quedado de brazos cruzados sin enfrentar el problema. No es una medida fácil ni es popular, pero confiamos que sea el primer paso para adecentar nuestro rancio sistema judicial.