El dinero de los impuestos que los panameños pagamos no se cobra para botarlo, pero a algunos funcionarios no les importa cómo se desperdicia ni cómo se gasta a manos llenas, sin propósito ni disgusto. La forma en que se tiró a la basura más de un cuarto de millón de dólares –invertidos para la confección de los planos de un nuevo edificio para la Autoridad Marítima de Panamá– solo es comparable a la inhumana desidia que significó la pérdida de miles de sacos de arroz, cebolla, granos y cremas alimenticias del programa Compita, cuando cerca del 40% de los panameños es pobre y más de medio millón de ellos sufre hambre, pues sus ingresos mensuales no alcanzan los 40 dólares. Tanta riqueza hubo, pero fuimos incapaces de manejarla con sensatez, y el resultado es el despilfarro y el enriquecimiento de unos pocos. Pero parece que al fin las nuevas autoridades pedirán cuentas por tanta dilapidación, para que la impunidad no sea la llave que abra la puerta a la corrupción que nos deja a los ciudadanos impotentes y frustrados.
Hoy por Hoy 2009/07/13
13 jul 2009 - 12:00 A M
Seguir a La Prensa enSíguenos enSuscríbete aquí al newsletter para recibir diariamente nuestros titulares.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.
Si aún no eres socio de Club La Prensa, únete aquí a la comunidad de los mejor informados.
TEMAS:Hoy por Hoy

