El blanqueo de capitales es un delito que no cualquier persona puede cometer. A diferencia de la mayoría de los ilícitos, este sirve de complemento a la generación de un importante capital derivado de actividades prohibidas; se castiga hacer legal dinero mal logrado.
El narcotráfico, así como la corrupción, son fuentes naturales de este delito. Creer que se puede hacer fortuna desde los cargos públicos por medio del abuso del poder, pretender legalizarla y disfrutar de ella sin que la justicia cobre su cuenta, es ser iluso. El otrora dictador Noriega sufre ahora la resaca de su desenfreno. Esa misma resaca alcanzará a quienes se pasean por las calles del país, reivindicando una honorabilidad comprada a cuenta de dinero blanqueado.