Lo ocurrido en el incendio de una de las celdas del Centro de Cumplimiento de Menores este fin de semana, merece una investigación que dé con los culpables de que seis jóvenes se debatan entre la vida y la muerte. La actitud de los custodios y policías fue sencillamente inhumana: quienes ardían en llamas eran adolescentes, no objetos inanimados. El jefe de la Policía no ha salido a dar la cara tras el monstruoso y evidente deleite que mostraban estos agentes ante la dantesca escena de jóvenes que se quemaban vivos. ¿Dónde quedó su muy repetido eslogan: “Proteger y servir”? ¡Qué valientes se mostraron estos policías frente a adolescentes encerrados! La única reacción del ministro de Seguridad es que la Policía ya no será custodia del sistema penitenciario. Esta noticia no se puede recibir menos que con alegría, pues si los agentes del orden público así protegen y así custodian la vida de esta población, lo mejor será que se mantengan alejados, y así también se evita que se conviertan en verdugos de presos y detenidos. Ojalá el nuevo Procurador y la justicia apliquen penas ejemplares a todos los responsables de actos tan abominables.
Hoy por Hoy 2011/01/13
13 ene 2011 - 05:00 AM