Las reformas a la Constitución propuestas por el gobierno requieren de una amplia discusión nacional. Paralelamente, y dado que los panameños tendremos que validar estos cambios a través de un referendo, esta administración también está obligada a divulgar y explicar las modificaciones a fin de que todos estemos preparados para tomar la mejor decisión. Pero lo más importante es que el referendo pueda permitirnos escoger los temas que quieren introducir a la Carta Magna, o lo que se cambie.
Y eso solo se logrará permitiendo que podamos votar individualmente por cada tema y no como un paquete en el que hay que elegir entre todo y nada. Ya se alzan voces advirtiendo de que hay temas que no deberían figurar entre las reformas, pues no forman parte de asuntos constitucionales, tal como son las subvenciones a estudiantes y ancianos. Hace falta introducir temas como la justicia y la institucionalidad, gravemente afectadas por decisiones que ha tomado, en especial, esta administración.
Ojalá este sea un esfuerzo serio de reformas y no con el fin de utilizar la Carta Política para satisfacer sed de venganzas y acomodarse políticamente.