Panamá lleva o llevará a cabo importantes proyectos de infraestructura que costarán miles de millones de dólares. El Gobierno ha hecho una importante apuesta a las inversiones. Ello permitirá a los habitantes del país elevar el nivel de vida. Sin embargo, el monto de las inversiones no tiene precedentes, lo que nos obliga a preguntarnos sobre los ahorros que, como país, debemos hacer, porque no debemos olvidar que somos un país pequeño, que nuestros ingresos no son ilimitados y que los últimos acontecimientos (las inundaciones, los problemas con el agua y la basura, entre muchos otros) nos obligan a tener reservas que nos permitan hacerles frente.
Pero, en vez de ello, la tendencia es endeudarnos más, solicitando flexibilizar el monto del déficit. La prudencia es aconsejable en estos momentos. Sería muy grave para todos nosotros tener que afrontar imprevistos con dinero prestado, cuando tenemos una bonanza económica que nos permitiría hacer los ahorros necesarios para enfrentar cualquier eventualidad. Mal camino elige el Gobierno si cree que son los préstamos lo que nos harán salir de las crisis.