Según una consultoría reciente ordenada por la Autoridad Nacional del Ambiente, la explotación desordenada y la falta de controles de calidad sobre las reservas acuíferas en el área conocida como el Arco Seco, podrían convertir lo que hoy es ya un problema en una gran crisis. Son sabidos los problemas que hay en la actualidad en el suministro de agua apta para el consumo humano en las provincias de Veraguas, Coclé, Herrera y Los Santos.
Sin embargo, ni esta potencial crisis parece despertar la conciencia de los habitantes de esta región ni la de las autoridades competentes. Y es que construir más pozos, lejos de solucionar el problema, podría llevar a una carencia definitiva del líquido. Lo que cabe es proteger las fuentes naturales de agua y las zonas adyacentes para evitar su contaminación, así como implementar programas e incentivos para la reforestación y crear conciencia sobre el uso correcto del agua.
Estas son algunas de las medidas que las autoridades deben tomar –y los residentes de esa zona– a fin de evitar que empeore la situación. Se requiere de un esfuerzo mancomunado, ya que el compromiso con el ambiente es de todos.