Los informes sobre auditorías realizadas del estado de las estructuras, funcionamiento y mantenimiento de la planta de Chilibre revelan un cuestionable manejo de parte de autoridades de varias administraciones gubernamentales. Las torrenciales lluvias del pasado mes de diciembre dejaron en evidencia el deteriorado estado de la planta potabilizadora, pese a que la obra de ampliación fue recibida en la gestión del pasado gobierno. Los ciudadanos merecemos más respeto.
Es intolerable que los políticos nos sigan tratando como vacas lecheras, que para lo único que servimos es para darle al gobierno dinero de nuestros bolsillos, sin que consideren que nos ha costado sudor y sacrificios, solo para que puedan sacarse fotos en época de elecciones junto a “sus” obras: bonitas, pero mal hechas o inservibles. Ahora, con estas revelaciones –que no son nuevas para el Idaan ni para el gobierno– se hace imperativo que se inicie una investigación transparente cuanto antes. Los que hemos sufrido la crisis del agua en los últimos dos meses, merecemos una explicación clara de todo lo ocurrido en esta planta.