Mientras el tratado de libre comercio entre Colombia y Estados Unidos comienza a entrar en una fase de concreción, Panamá todavía aguarda su turno, que por lo que puede verse a simple vista, no será una espera corta. Y al mismo tiempo que los panameños aguardamos por la firma del tratado, el presidente, Ricardo Martinelli, lleva esperando 21 meses –tiempo que tiene en el poder– que lo inviten a Washington.
Tras la dictadura, Martinelli es el primer presidente que no ha sido invitado a la Casa Blanca, transcurridos casi dos años desde que se alojó en el Palacio de las Garzas. Sus predecesores, en cambio, se han entrevistado con sus colegas estadounidenses en Washington durante su primer año de gobierno.
De hecho, con excepción de Endara y Pérez Balladares, los presidentes Moscoso y Torrijos fueron recibidos por los gobernantes estadounidenses en dos y tres ocasiones, respectivamente. Ojalá el particular estilo de gobierno de Martinelli no sea el escollo para que Panamá firme el tratado, pero el hecho de no haber pisado aún la Casa Blanca es, sin duda, sintomático.