Es deber del Estado velar por la salud de sus ciudadanos. Bajo esta premisa, el actual gobierno hace lo necesario para construir nuevos hospitales, lo cuales vendrían apropiadamente equipados para el tratamiento de enfermedades que se presentan en nuestro país.
Una de ellas es el cáncer, padecimiento cuyas estadísticas son de espanto, pues cada año que pasa el número de pacientes aumenta considerablemente.
La actual administración ha decidido construir también una nueva sede para el Instituto Oncológico Nacional, que será de gran ayuda para los miles de personas que asisten a este centro hospitalario.
Pero la construcción de hospitales es solo solucionar una parte del problema, pues hace falta que las autoridades empiecen cuanto antes campañas de prevención, programas que le ahorrarán al país millones de dólares y permitirán que las personas adopten estilos de vida más saludables y con ello obtener más años de vida sana.
Sin la prevención, tendremos cada día más camas llenas y la necesidad de construir más nosocomios. Ojalá esto lo entiendan también los responsables de la salud pública panameña.