Panamá siempre ha tenido una balanza comercial deficitaria, cónsona con el hecho de que la participación del sector primario, dentro de nuestro PIB, es poco significativa con respecto al sector servicios, en el que tradicionalmente hemos sido exportadores netos. En un mundo globalizado y sin fronteras económicas, cada país se debe dedicar a producir y exportar aquellos rubros en los cuales tiene ventajas competitivas. En ese sentido, es natural que se den ajustes en cuanto a lo que se cultiva localmente y lo que se importa. Pero esas son decisiones que se deben tomar de forma ordenada y planificada. Lo inadmisible es que, a factores exógenos como el cambio climático, se sumen la falta de previsión y de políticas de fomento y que se pierdan cientos de hectáreas sembradas, lo que nos obliga a recurrir a importaciones de emergencia por las que pagamos precios que contribuyen a elevar la ya onerosa canasta básica. Urge, pues, realizar un inventario de lo que puede y debe producir el país y, hecho el diagnóstico, fortalecer el sector. Las ferias en las ciudades son paliativos; la raíz del problema está en el campo, y allá es donde deben buscarse las verdaderas soluciones.
Hoy por Hoy 2011/06/06
06 jun 2011 - 05:00 AM