La Conferencia Episcopal Panameña se ha pronunciado sobre el momento que vive el país. Llaman los obispos a garantizar la institucionalidad democrática y el estado de derecho, y enfatizan que ello exige “la real independencia de los distintos órganos del Estado”, al igual que “se necesita el ejercicio de la libertad de expresión y el libre acceso a la información, especialmente en lo que atañe a la cosa pública”. Resulta evidente que los prelados se hacen eco de la percepción generalizada de que el Ejecutivo consuma un avance incontenible para controlar las demás instancias del Estado, lo que terminaría por configurar un sistema contrario por naturaleza a la esencia y al sentido mismos de la democracia. Los pastores católicos expresan su perplejidad ante “el rumbo que toma la política partidista, más preocupada por adelantar la agenda electoral que por resolver los problemas del país”.
Duro llamado de atención tanto al gobierno como a la oposición, instándoles a la responsabilidad de conciliar el auge económico del país con la solución de nuestros problemas seculares más apremiantes ¡Que los destinatarios no sean sordos al mensaje!