El juicio a Milosevic pasará a la historia por muchas razones, pero una de ellas será de seguro el argumento de la defensa. El ex presidente yugoslavo no ha querido que se le nombre un abogado y ha decidido defenderse él mismo, para de esa forma negarle legitimidad al tribunal penal internacional. Para Milosevic pues, no hay autoridad que esté por encima de la de los Estados. Su esposa ha dicho que él puede soportarlo todo porque se siente un hombre superior, lo que ya nos deja entrever el respeto que podría merecerle el derecho y la vida de otros seres humanos. Pero hay más. Milosevic alega que el juicio no busca condenarlo a él solamente, sino a toda Yugoslavia, lo que es muy curioso tratándose de una guerra fratricida que terminó desmembrando el país. Probablemente, en su cabeza Milosevic es Yugoslavia, lo que abrevia el trabajo de la acusación.
Hoy por Hoy 2002/02/17
17 feb 2002 - 05:00 AM