La presentación del primer informe nacional de desarrollo humano no debe pasar inadvertida porque no se trata de un documento más que preparan los especialistas para justificar sus honorarios. Sin apartarse de la rigurosidad necesaria para producir información confiable, los actores sociales y económicos de la realidad panameña han tomado parte en un proceso de documentación que refleja con una inusitada riqueza de matices la compleja situación que vive la población en la actualidad. El dossier tiene la ventaja de que está presentado, no solo como una colección más o menos interesante de datos, sino que es, al mismo tiempo, una invitación a la acción, a que la sociedad haga algo por sí misma y para sí misma. Claro que no es noticia decir que 40 de cada cien panameños vive en condiciones de pobreza, pero es importante que no lo olvidemos y que vinculemos esta dolorosa verdad a la manera como este país esta organizado, o más bien no termina de organizarse. Es hora ya de que las enormes disparidades que identifican nuestra geografía sean un punto prioritario en una agenda de acciones conjuntas entre el gobierno y la sociedad civil. Transformar el Panamá que somos, en el Panamá que queremos es el lema inspirado del informe, pero para que del dicho se pase al hecho, se necesita de una profunda reforma política.
Hoy por Hoy 2002/02/23
23 feb 2002 - 05:00 AM