Los tres gobiernos que sucedieron a la dictadura militar, prometieron al país, a la Sociedad Interamericana de Prensa, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a la Relatoría Para la Libertad de Expresión y a otros muchos organismos, que derogarían las leyes restrictivas de la libertad de expresión. Nombraron comisiones integradas por funcionarios y representantes de los medios de comunicación, pero nada concreto ocurrió. Por eso es muy oportuna la opinión de Marcos Castillo, al ser juramentado como presidente del Colegio Nacional de Periodistas. Hay que derogar las leyes mordaza, despenalizar la calumnia e injuria y eliminar las normas que permiten condenar sin juicio previo. Se han obtenido logros importantes, como la derogatoria de la ley que creaba la Dirección de Medios de Comunicación, y la recientemente sancionada ley de transparencia en la gestión pública. Son pasos en la dirección correcta, pero no son suficientes. Los periodistas son víctimas del hostigamiento judicial, a través de frecuentes citaciones para declaraciones juradas o indagatorias que les hacen perder el tiempo que deberían dedicar a su trabajo. Por ello, los periodistas deben respaldar a Marcos Castillo y hacer causa común con lo que plantea, porque los objetivos que señala son importantísimos para el periodismo panameño a través de la radio, la televisión y de la prensa escrita.
Hoy por Hoy 2002/02/27
27 feb 2002 - 05:00 AM