Está por concluir la mesa del Diálogo Nacional por el Seguro Social. La iniciativa ha tenido el mérito de poner en primer plano los nubarrones que se avecinan por el enorme hoyo actuarial de uno de los cuatro programas de la institución, el IVM (Invalidez, Vejez y Muerte). En torno a los otros tres programas -Riesgos Profesionales, Enfermedad y Maternidad, y Administración y Gestión-, los sectores participantes han llegado a acuerdos. Sobre el programa IVM, no obstante, lo que existen son notables desacuerdos. El núcleo del problema es el dinero. No solo existe un déficit que sobrepasa los 2.000 millones de dólares, sino que faltan los fondos para sufragar a largo plazo las pensiones. Además, si no se hace nada, en menos de dos décadas, colapsará el sistema de seguridad social, hoy con 60 años, con 600.000 cotizantes y que constituye todo un símbolo en el país. Las próximas semanas serán cruciales para la institución. Su futuro y el del país están en juego. Es indispensable, por tanto, que de ese diálogo surjan propuestas que revitalicen el sistema y que desactiven una peligrosa bomba de tiempo.
Hoy por Hoy 2002/04/21
21 abr 2002 - 05:00 AM