Diversos informes oficiales y estudios internacionales dan cuenta del preocupante deterioro del nivel y calidad de vida de la población panameña, lo que representa un gran desafío para las autorida- des en particular y el conjunto de la sociedad en general de cara al futuro. En un balance preliminar del primer semestre, la Contraloría General de la República destaca en sus estadísticas un tétrico crecimiento económico de 0.6% y un dramático desempleo, que aumenta ca- da día en buena parte del país, como en Colón y Puerto Armuelles, donde la cifra ya sobrepasa el 20%. En cuanto a la po- breza, solo basta con los informes de la CEPAL y el PNUD para darse cuenta de que las condiciones de vida de los panameños sufren cada año un mayor deterioro. Desde el punto de vista estrictamente económico, el empobrecimiento reduce la base de consumo y la disponibilidad de mano de obra capacitada, factores que no contribuyen a consolidar sistemas políticos, ni a elevar la calidad de las instituciones democráticas. Mejorar las perspectivas de vida con la creación de puestos de trabajo y el combate a la pobreza es una meta que debe figurar entre los temas prioritarios de la agenda de este gobierno. Si espera para luego, será demasiado tarde.
Hoy por Hoy 2002/08/25
25 ago 2002 - 05:00 AM