El diálogo por la reactivación económica no ha logrado reactivar nada, a pesar de las miles de horas invertidas y de las prometedoras iniciativas que han surgido de esa mesa de negociación que reúne a representantes del Ejecutivo, de partidos políticos, de gremios empresariales y de centrales obreras. Ningún proyecto debatido ha atizado el fuego de una economía en pleno enfriamiento y que en el primer semestre del presente año estuvo cerca del crecimiento cero. La caída de los sectores claves de la construcción, la industria y la Zona Libre, es alarmante y está incrementando el número de desempleados. Cuando nació el diálogo hace casi un año, se cifraron muchas esperanzas en que con la concertación política se generaría un caudal de ideas y acciones que relanzarían el proceso económico. Es cierto que las dificultades en el escenario internacional no cesan y tienen una incidencia sobre el local. Otorgar, sin embargo, toda la responsabilidad del enfriamiento económico al factor internacional no se compadece con la verdad. ¿Por qué del diálogo no se han obtenido frutos que impliquen una reactivación económica, como el propio nombre del foro indica? Como el Ejecutivo aún no ha usado una millonaria inversión -consensuada en ese foro- que pretendía reanimar la economía, no se ha producido la deseada reactivación y el diálogo sigue siendo estéril en sus resultados.
Hoy por Hoy 2002/09/03
03 sep 2002 - 05:00 AM