La autoridad aeronáutica nacional no ha acusado recibo sobre la degradación de categoría que le impuso en 2001 la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos. Esa medida se fundamentó en la falta de cumplimiento de las normas de seguridad establecidas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), de la que Panamá es signataria desde hace medio siglo. De la categoría 1 la aviación local pasó a la categoría 2; en esa materia de carácter estratégico, el país es segundón. Ante tan vergonzosa degradación, se esperaba que el Gobierno y particularmente la DAC Dirección de Aeronáutica Civil se empeñasen en revertir la situación, a través de un programa encaminado a recuperar la categoría perdida. La seguridad aérea está en entredicho, no obstante la advertencia internacional. Más aves vuelan hoy en las inmediaciones del aeropuerto de Tocumen, lo que pone en peligro el tráfico en esa área de despegue y aterrizaje de naves. En las zonas adyacentes, empresas y personas arrojan basura y desperdicios que atraen a los gallinazos y a otras aves. El desordenado centro comercial instalado en la terminal frustrará cualquier desalojo de urgencia. Las autoridades deben frenar el descenso de la seguridad y adoptar medidas mínimas de prevención, que son básicas en asuntos de locomoción aérea, particularmente si se quiere atraer el turismo internacional a nuestra tierra.
Hoy por Hoy 2002/09/17
17 sep 2002 - 05:00 AM