En toda comunidad política el gobierno es el órgano que impone las reglas de conducta y toma las decisiones necesarias para mantener la cohesión del grupo. Dentro del gobierno -el poder ejecutivo- un equipo de funcionarios, por lo menos en teoría, tiene el deber de colaborar armónicamente en el funcionamiento de los servicios públicos, mediante el desarrollo de las decisiones. Es común que del gobierno de la presidenta Moscoso emerjan diferencias, pero la discrepancia de dos ministros sobre la suerte de la potabilizadora de Chilibre rebasa cualquier ejercicio de la imaginación. Primero el ministro Gracia, de Salud, sostiene que, dentro de unos quince días, se insistirá en llevar a cabo la licitación para la contratación de los servicios para los trabajos de ampliación y rehabilitación de la planta, trabajos para los que se pedía urgencia notoria hace más de un año. Su colega Delgado, de Economía, afirma que se pospondrá para el próximo año el proyecto de Chilibre, ya que los millones asignados en el presupuesto para la obra ingresaron al plan de contención del gasto público. Los ministros de Salud y Economía integran un solo gabinete, sin embargo actúan como si trabajaran en galaxias distintas. La presidenta tiene el poder para llamarlos a capítulo y advertirles que ellos como funcionarios están obligados a trabajar armónicamente.
Hoy por Hoy 2002/09/25
25 sep 2002 - 05:00 AM