Falta sentido común en el uso de las finanzas de la Caja de Seguro Social. Se ha abierto un debate en relación con el presupuesto de la institución para el periodo fiscal 2003 porque el MEF recortó en 224 millones de dólares la cifra presupuestaria que le presentó la junta directiva de la Caja de Seguro Social (CSS). Aunque la Caja es parte del Gobierno -y por imperativo constitucional integra el sistema único de salud-, cuesta entender que ambos estén sintonizados en frecuencias diferentes. Debieron haberse puesto de acuerdo de antemano para evitar esa distancia millonaria en la visión presupuestaria. En materia tan sensitiva los bueyes están empujando la carreta. El método de trabajo es costoso porque representa pérdida de tiempo y de recursos. ¿Tienen el MEF y el Gobierno el mismo diagnóstico que la dirección de la Caja del Seguro Social sobre la crisis económica, el objetivo del ajuste presupuestario y la severa crisis del sistema de pensiones? ¿O cada uno anda por su lado? En los últimos meses la Caja ha ampliado su planilla y ha comprado dos edificaciones hospitalarias. Si el presupuesto debe ser ajustado, ¿qué proyectos se podrán llevar a cabo en esas edificaciones? Es irresponsable que las autoridades -dirección de la Caja y el Gobierno- tengan ópticas tan distintas en cuanto al presupuesto de la institución, cuyo déficit en el sistema de pensiones es descomunal.
Hoy por Hoy 2002/10/05
05 oct 2002 - 05:00 AM