La evolución de la actividad económica y el análisis de las cifras del desempleo parecen contradecirse, lo que configura una tendencia inquietante que exige respuestas inmediatas para evitar un mayor deterioro de la situación económica y social del país. Peor aún, los panameños no esperan una reversión inmediata de esa tendencia. La recesión iniciada hace más de un año ha alcanzado tal magnitud que lo que corresponde ahora es exigir la rendición de cuentas a los responsables. En el caso del desempleo, varios líderes del sector privado opinaron que la mayoría de las empresas no tiene el propósito de incrementar sus planillas en lo inmediato y que una buena parte contempla, incluso, la posibilidad de reducirlas. Las estadísticas oficiales de la Contraloría, aunque registran una cuestionada reducción en términos absolutos, detectan, además, en todo el país, un aumento del empleo informal y no declarado, lo que contribuye a agravar el desequilibrio financiero del sistema. Cualquier gobierno serio debe desarrollar una política responsable de empleo y no fundamentar sus logros en cifras que contradicen la realidad con la percepción de los gobernados. Se requiere, además de iniciativa y creatividad, funcionarios capaces de diseñar y monitorear los programas, y evitar que las instituciones del Estado se conviertan en instrumentos del clientelismo político.
Hoy por Hoy 2002/11/11
11 nov 2002 - 05:00 AM