Panamá se ha puesto a la zaga en el uso de las nuevas tecnologías, al haberse forzado el bloqueo de los 24 puertos de comunicación para el empleo de la telefonía en internet. Gracias a la Resolución JD-3576, del 25 de octubre, emitida por el Ente Regulador, el país en su conjunto obtuvo el nada honroso galardón del idiota de la semana, que reparte la publicación estadounidense Cnet Reviews. Cuando está por concretarse la apertura de las telecomunicaciones, el Ente impide la realización de llamadas telefónicas a través de una conexión de internet. Ello posibilitará que las empresas que exploten el servicio de llamadas internacionales sigan perpetuando el oneroso precio por el servicio. Es condenable que para una entidad oficial de la importancia del Ente Regulador el usuario sea un detalle y se apruebe una disposición para proteger un servicio de tecnología fija simple, anticuado y costoso. Con el bloqueo a las llamadas telefónicas vía internet, Panamá se coloca a la par de Uganda y Nepal, que se le adelantaron. Las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento son un prodigio cuya universalidad y equidad de acceso son reclamadas en distintos confines de la tierra. Esos principios son vulnerados por el bloqueo, que puede convertirse en un freno en la demanda de las llamadas telefónicas. Los directores del Ente aún están a tiempo de enmendar el entuerto con la revocatoria de tan descabellada resolución.
Hoy por Hoy 2002/11/23
23 nov 2002 - 05:00 AM