Cualquier huelga, cualquier protesta, solo puede tener éxito si se da en un medio social favorable. Desgraciadamente, los 14 miembros del Guaykucho y los muchos, demasiados quizás, administrativos de la Universidad y del Seguro, lo único que saben hacer es cerrar calles, con lo que enfurecen de paso a los automovilistas privados, taxistas y buseros, y se ganan su odio eterno, pues por culpa de los cuatro gatos que siempre cierran la Transístmica se ven enredados en tranques de espanto en todas las otras calles. Nada de lo cual perturba la tranquilidad de los imbéciles que siguen cerrándola. Para colmo repiten una y otra vez, como si acabaran de inventarlas, las mismas consignas que se forjaron al fuego de la Guerra Civil española, como un pueblo unido jamás será vencido, y que entonces fueron nuevas y frescas, pero que hoy, gracias a la enloquecedora repetición de los loros panameños, son tan rancias como una vieja hogaza. Si los 14 miembros del Guaykucho y quienes siguen sus pasos no son capaces de crear nuevas formas de protesta y consignas originales, es mejor que se queden en sus casas viendo televisión o haciendo calceta, en vez de exponerse a la burla de los automovilistas y a los procaces insultos de los pasajeros de los buses, temerosos de llegar tarde a su trabajo o a sus casas. Sus cierres y consignas no solo son inútiles: son contraproducentes.
Hoy por Hoy 2002/12/12
12 dic 2002 - 05:00 AM