En nuestro país, la sociedad ha estado sufriendo de un constante deterioro. Esta degradación no se ha producido en un día, un mes, un año: ha sido consecuencia de la falencia de la población en su conjunto, que, lejos de captar los mensajes positivos, se va nutriendo de los negativos. Nadie duda de que hechos delictivos ha habido siempre, incluso páginas de este diario así lo han reflejado en sus 22 años de existencia, pero lo que está sucediendo en los últimos tiempos supera lo imaginable. En otros momentos dos columnas eran suficientes para los temas policiales, pero, con la ola de asesinatos, robos, asaltos y violencia de los últimos días, se necesitan varias páginas. A este incremento en noticias, puede agregarse que no todos reaccionan de la forma más razonable, especialmente la autoridad policial, que no da a conocer todo lo que sucede, tratando siempre de minimizar los hechos. Estamos trabajando, es la respuesta habitual. No es necesario abundar en detalles, pero no hay suficientes aclaraciones tomando en cuenta la magnitud de los delitos. La paciencia de la gente tiene un límite, y la sociedad está cansada. Las autoridades tienen la palabra.
Hoy por Hoy 2002/12/30
30 dic 2002 - 05:00 AM