De nuevo el Banco Nacional de Panamá aprueba una transacción de dudosas características. Las autoridades han anunciado que ese banco, junto con la Caja de Ahorros, ha acordado otorgar un préstamo a la empresa de construcciones PYCSA por una suma superior a los 40 millones de dólares. Con esos recursos se sufragará la construcción del tramo Tinajitas-Tocumen del Corredor Norte. Los fondos de estos dos bancos oficiales corresponden al Estado panameño en su condición de dueño del capital y depósitos de entidades públicas, personas y empresas del sector privado. Buena parte de estos recursos surge de depósitos de la CSS y del Fondo Fiduciario para el Desarrollo. Es evidente que existe un interés general por la construcción de la obra adjudicada a PYCSA por contrato de concesión desde hace varios años. Conviene, no obstante, que se brinde mayor información sobre cómo será la fuente de pago de esta deuda y las garantías que se ofrecerán. En otros países han surgido problemas de financiamiento de proyectos muy similares con el gravamen del perjuicio para los depositantes. Es obligante que los regentes de esas entidades estén conscientes de la importancia de ese tipo de transacción. De lo contrario, la solidez del sistema bancario nacional y la confianza que le tiene la comunidad internacional estarán en juego.
Hoy por Hoy 2003/01/20
20 ene 2003 - 05:00 AM