Hechos trágicos como el ocurrido esta semana, en el que una joven de 17 años se dio a la fuga luego de arrollar con su automóvil a una madre y a su hijo, quien murió en el lugar del accidente, nos deben llamar a la reflexión. Situaciones como esta demuestran una vez más, la ausencia de valores éticos, cívicos y morales en la sociedad panameña. Se hace necesario que se realice una intensa campaña para la promoción de los valores que deben prevalecer en una sociedad civilizada. Para tal efecto, las autoridades educativas y la comunidad en general deben tomar la iniciativa y velar porque los padres de familia se preocupen por la educación integral de sus hijos, creando en ellos un sentimiento de respeto a la vida humana. Independientemente de las circunstancias especiales de este caso, los ciudadanos deben afrontar con responsabilidad sus actos, especialmente cuando involucran la integridad física de otras personas. Teniendo en cuenta la información que se ha hecho pública, es imperdonable que se hayan tratado de ocultar las evidencias de un caso tan delicado que ha consternado a la ciudadanía. Sirva este ejemplo para que entendamos que si queremos vivir en un mejor país, debemos empezar por respetar las normas elementales de convivencia.
Hoy por Hoy 2003/01/26
26 ene 2003 - 05:00 AM