Los avisos de que el sistema de seguridad social hace aguas, proceden de todas las direcciones. Inaugurada hace seis décadas, la CSS muestra señales de deterioro que deben alertar a quienes la dirigen. El déficit se está convirtiendo en una norma pesada que caracteriza las finanzas de una de las principales instituciones de la nación. Según los últimos cómputos, es deficitario, por primera vez, el programa de Enfermedad y Maternidad, que financieramente siempre ha gozado de buena salud. Estas cifras se suman al déficit mayúsculo del programa IVM (Invalidez, Vejez y Muerte), que presagia serios nubarrones en un periodo breve de tiempo. Es de tal magnitud ese déficit, que el sistema de pensiones puede colapsar y con él la institución entera. La CSS es víctima de una serie de factores, entre los que sobresalen los desfalcos pasados a sus activos, las decisiones desatinadas y la crisis económica presente. La demanda de seguridad social se incrementa, mientras cae el número de cotizantes. Los años de pensión aumentan, ya que Panamá tiene una de las tasas más altas de expectativa de vida en Latinoamérica. Es una obligación de quienes actúan en el diálogo por la CSS, auspiciado por Naciones Unidas, presentarle a la ciudadanía un proyecto realista, que redefina y salve a esta institución amenazada con desaparecer.
Hoy por Hoy 2003/02/11
11 feb 2003 - 05:00 AM