Las encuestas, que forman ya parte de la vida política del país, adquieren un protagonismo especial cuando se aproximan las elecciones. La ciudadanía las analiza con reverencia y los profesionales de las estadísticas viven sus mejores horas, mientras poderosos e influyentes líderes esperan ansiosos sus resultados. A pesar de que los críticos alegan que su influencia sobre los votantes es confusa y discutible, las encuestas poseen una manifiesta capacidad de condicionar el comportamiento de los candidatos, la estrategia de los partidos y el estado de ánimo de los militantes. En este sentido, la publicación de hoy del Pulso de la Nación es un arma de indudable valor para la próxima contienda electoral. Negarle significación o utilidad es negar también la realidad. No se puede concluir, bajo ninguna circunstancia, cuántos partidos o fuerzas participarán en estas elecciones, pero es una realidad que gran parte del esfuerzo de la sociedad panameña está encaminada al surgimiento y fortalecimiento de un pluralismo político como alternativa a las dos principales fuerzas políticas, que muestran un creciente desgaste, son acomodaticias y ofrecen pocas esperanzas de atender las legítimas aspiraciones populares.
Hoy por Hoy 2003/02/17
17 feb 2003 - 05:00 AM