El aumento del 30% en el precio promedio del azúcar representa una traición al país y la última de una serie de estocadas que se le viene dando al pueblo panameño. Resulta cínico y ridículo por parte de algunos representantes de los ingenios nacionales subir el precio aduciendo que desde hace 21 años este no se aumentaba, cuando todos sabemos que el azucarero es un sector que históricamente ha estado protegido por todos los gobiernos, primero pegado a la oligarquía y luego a la dictadura, siempre procurando garantizar sus rentas y privilegios. Igualmente, llama la atención que en pleno período de bajo crecimiento de la economía, recesión y desempleo, los industriales del azúcar contribuyan a la espiral inflacionaria marcada por el aumento de los combustibles, el transporte y la energía eléctrica. El azúcar es un producto de primera necesidad y un insumo vital para la industria de alimentos y bebidas, por lo cual el aumento generará un impacto en cadena e incentivará a que otros productos suban de precio. Por tal razón, las autoridades deben inmiscuirse en este tema y abrir las importaciones para romper el comportamiento oligopólico de esta industria y bajar los aranceles como medida de excepción.
Hoy por Hoy 2003/03/29
29 mar 2003 - 05:00 AM