Es función esencial del Estado velar por la salud de la población de la República. Así lo establece la Constitución Política de la República. Este principio no deja lugar a dudas sobre la función estelar del Ministerio de Salud. Para el titular del ramo y sus funcionarios, esta disposición constitucional debe ser una máxima en su quehacer cotidiano, en todas sus ejecutorias y en sus planes a corto, mediano y largo plazo. Por esa razón, desconcierta que el ministro de Salud, con toda la responsabilidad que le cabe, se niegue a ofrecer información sobre las inspecciones y multas aplicadas a restaurantes y supermercados. Alega una demagógica defensa a la empresa privada, olvidándose de su rol, y pareciéndose más al titular de Comercio o al líder de un gremio empresarial. A todos nos interesa el progreso de las empresas. En países próximos a Panamá, ese tipo de información a contribuido con la sanidad preventiva, e incluso las propias empresas han salido beneficiadas. Señor ministro, no olvide que la salud pública es primero y que el bienestar colectivo está por encima de cualquier interés particular.
Hoy por Hoy 2003/04/11
11 abr 2003 - 05:00 AM