Frente a la turbulencia política que la azota, la dirección del gobernante Partido Arnulfista está en la obligación de garantizar que la escogencia del candidato presidencial por el colectivo surja dentro de un marco de equidad. Dos de los tres aspirantes han formulado severas denuncias de irregularidades y han expresado su profunda desconfianza en el proceso de selección, lo que acrecienta el descrédito de las organizaciones políticas, en su conjunto, y de sus dirigentes. Corresponde a la dirección del Partido Arnulfista dictar medidas que salvaguarden la integridad -ya comprometida- del proceso de escogencia del candidato presidencial, a través de una cita de la convención nacional, formada por 620 miembros. Los partidos políticos son pilares en el ejercicio democrático. Según la Constitución Política, ellos expresan la voluntad popular y son instrumentos fundamentales para la participación política. En atención al precepto constitucional, la transparencia y el juego limpio deben primar en los distintos ejercicios democráticos de los colectivos. Al prestarse el sufragio cantado para la presión, la coacción y la intimidación, es preciso que se establezca el voto secreto en esa contienda. Con ello, se exorcizarán los vicios denunciados y las desconfianzas entre los competidores, lo que le conviene al arnulfismo y a la comunidad nacional.
Hoy por Hoy 2003/06/12
12 jun 2003 - 05:00 AM