En una operación relámpago, Nicaragua expulsó a Marc Mathew Harris Bosma, norteamericano nacionalizado panameño, a requerimiento de autoridades judiciales de Estados Unidos, que le procesan por 13 cargos relacionados con el lavado de dinero. Algunos de estos están fundamentados en las investigación sobre el origen y la operación de transferencias bancarias efectuadas en Panamá, donde Harris estuvo radicado más de una década. En 2000, la Comisión Nacional de Valores de Panamá le suspendió al consorcio de Harris, The Harris Organization (THO), sus actividades financieras. En 2002, el controversial personaje alegó que se marchaba de Panamá por falta de seguridad jurídica para sus operaciones, y emigró hacia Nicaragua. Su paso por Panamá estuvo signado por el escándalo y la sospecha por sus negocios heterodoxos de offshore caracterizados por la captación de bienes, activos y propiedades de evasores que les buscaban refugio fuera de Estados Unidos. Aún el procurador Sossa no ha explicado a cabalidad por qué dijo no a una petición del FBI para que investigara los pasos de Harris en este país. Aún es un misterio si el Ministerio Público no pudo ni quiso o no supo qué hacer con semejante solicitud. ¿Son más efectivas y serias en la represión al crimen las autoridades nicaragüenses que las panameñas?
Hoy por Hoy 2003/06/16
16 jun 2003 - 05:00 AM